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Gravel biking around Corbera D'Ebre offers diverse terrain within the Terres de l'Ebre, a UNESCO Biosphere Reserve. The region features extensive networks of greenways, rural tracks, and quiet local roads, providing opportunities for no traffic gravel bike trails. Landscapes range from the flat expanses near the Ebro River to the challenging ascents of surrounding mountain ranges like Cavalls and Pàndols de Cardó. This varied topography supports a range of gravel routes, from gentle paths to more demanding climbs.
Last updated: May 20, 2026
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Hard gravel ride. Very good fitness required. Mostly paved surfaces. Suitable for all skill levels.
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Hard gravel ride. Very good fitness required. Mostly paved surfaces. Suitable for all skill levels.

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40.7km
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Hard gravel ride. Very good fitness required. Mostly paved surfaces. Suitable for all skill levels.
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42.8km
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Hard gravel ride. Very good fitness required. Mostly paved surfaces. Suitable for all skill levels.
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34.2km
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630m
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Hard gravel ride. Very good fitness required. Mostly paved surfaces. Suitable for all skill levels.
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Popular around Corbera D'Ebre
Beautiful old buildings, some with gravity
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Wonderful place to take a break. It is a popular place, nice for people watching
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Most tunnels are no longer lit and pitch dark, usually with drainage channels on the sides.
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during a thunderstorm the road turns into a river
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You can have a drink and enjoy yourself on the terrace behind the bus
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Etapa 2. Fayón/Amposta 123,7 kilómetros. 1.400 metros positivos. La segunda jornada sale de Fayón por la rampa del desfiladero del barranco de Juanito y atraviesa el puente del Matarraña, el paso que marca la línea entre Aragón y Cataluña. El plan es conectar con el Camino Natural del Ebro en Riba-roja d’Ebre por la carretera de Berrús, salvando dos pequeños puertos de montaña sin dejar el asfalto. Los postes del Camino Natural del Matarraña-Algars terminan en la estación de La Pobla de Massaluca, en la antigua línea Zaragoza-Caspe-Barcelona, y antes de llegar al viejo apartadero ferroviario hay que continuar por la carretera de Batea. La subida es agradable y tranquila, apenas tiene tráfico y en unos cuatro kilómetros termina la primera subida, con un cruce que se toma hacia la izquierda. La travesía del valle de la Riera de Sant Pau es fantástica, auténtica serranía mediterránea, y aparecen las primeras vistas del gran Ebro, un paisaje fabuloso que será el siguiente compañero del viaje durante muchos kilómetros. El camino salva el puerto de la Punta de Berrús y baja finalmente hasta la orilla del río en las masías del Pla de Pinyeres. Las bicis vuelan por los caminos rurales hasta que aparecen los hitos rojos del Camino Natural del Ebro con el sendero GR-99 en Les Sènies, un grupo de masías agrícolas en la orilla izquierda del río, enfrente de las colinas de Riba-roja d’Ebre. El cambio de paisaje es sorprendente, los llamativos colores de los montes, las curiosas formas creadas por la erosión ambiental, los cultivos y la distribución de los caseríos campesinos componen una estampa exótica y evocadora en las orillas del Ebro. El camino rodea pequeñas vaguadas por bancales agrícolas y entra en la Reserva Natural de Sebes, primero pasa por el Mirador de les Illes, con vistas de las islas de Mauricio y de Caloi, de aspecto tropical, y después por un centro de reproducción de cigüeña blanca, también hay observatorios de aves, frondosas riberas de vegetación palustre y masías tradicionales. En Mas de Pitoia está el Centro de Interpretación del Camí de Sirga, un homenaje a los sirgadores (sirgadors), los tocadores del cuerno de llaguter (llaguters) y el resto de los antiguos oficios del río. El caserío de Flix ocupa el cuello del singular Meandro de Flix, un paraje con nombre propio dentro de la Reserva Natural de Sebes por las poblaciones de aves y los ecosistemas fluviales que albergan sus alamedas ribereñas. La travesía del pueblo es agradable, el primer lugar con bares y tiendas desde Fayón. En la salida de Flix hay que atravesar de nuevo el Ebro para salir del meandro y es imprescindible usar la barca de sirga que opera entre las dos orillas, uno de los tres pasos de barca que todavía quedan en el tramo catalán del río, los otros dos están en García y Miravet. La travesía es gratuita y en el caso de que la barca esté en la orilla opuesta hay que llamar al barquero a viva voz o esperar que vuelva con pasajeros. El viaje continúa por la orilla izquierda del río contemplado la imponente chimenea de la central de Asco, pasa por Vinebre y en la población de Asco comienza un tramo clave en el cañón del Ebro para salvar el Pas de l’Ase. El camino discurre primero paralelo a la línea del ferrocarril, con algunos hitos de la ruta de los fortines y posiciones de la guerra civil, y enseguida el río entra en una garganta enorme. La línea del tren se cuela en un túnel y el carril se convierte en un sendero escarpado sin opciones de ciclabilidad, hay que cargar con la bici. La senda sube hasta un pequeño mirador empotrado en los riscos de la ladera y baja a un carril agrícola una vez pasado el túnel del tren. La travesía es incómoda con la bicicleta a cuestas pero con paciencia se pasa en unos quince minutos. Y las vistas merecen la pena. La ruta pasa por el desvío de García, donde está el segundo paso de barca, y continúa por buen firme hasta Móra d’Ebre. En la entrada de la población hay un embarcadero y un restaurante con terraza sugerente para un momento de avituallamiento, nosotros aprovechamos la parada para arreglar un pinchazo mientras preparaban el picoteo. El Ebro en este tramo es grandioso y el atractivo de los pueblos mejora constantemente, pasamos por Benissanet y llegamos al conjunto medieval de Miravet, donde comienza el tramo más complicado del viaje en cuanto a ciclabilidad y dificultad técnica para las bicicletas. En la orilla del río está la barca de sirga que cruza el río, al pie del pueblo viejo de Miravet, una antigua alquería morisca del siglo VIII convertida después en sede templaria y plaza disputada durante siglos en un paraje estratégico del río. El castillo está declarado Bien de Interés Cultural. El paso por las callecitas del casco antiguo es estremecedor, impresiona la osadía para construir la población en un lugar tan escarpado. La salida es por una calzada medieval conocida como Costa de Riago, con la gravel es mejor bajar caminando. La ruta sigue por caminos rurales entre cultivos y pinares hasta el temido Pas de Barrufemes, un escarpado sendero fluvial de un kilómetro muy roto por la escorrentía. La opción para evitar este tramo sería buscar alguna pista de montaña hasta El Pinell de Brai y después bajar por la carretera de Benifallet hasta la orilla del río, pero la vuelta es muy larga y no merece la pena, en realidad son unos treinta o cuarenta minutos según el peso de las bolsas, la habilidad y experiencia de cada uno para salvar este tipo de tramos no ciclables con la bici a cuestas. El Pas de Barrufemes o Congost de Benifallet es la entrada natural al Baix Ebre desde la gran vega de la Móra de la Vall. La senda termina en un carril agrícola que lleva hasta el cruce de Benifallet y poco después al desvío que sube hacia la Vía Verde de la Val de Zafán. Las bicicletas se lanzan en el firme impecable de la vía verde, hay que tener cuidado en algunos túneles que no tienen iluminación, el frontal es imprescindible, es el momento de disfrutar un agradable paseo cicloturista por nuevos paisajes y ambientes rurales. En Xerta está rota la continuidad del Camino Natural, hay que atravesar el centro de la población y conectar de nuevo con el trazado del viejo tren de La Torica en el barranco dels Fornets. Tortosa es un buen lugar para terminar la etapa, con servicios completos y mucho patrimonio monumental y arquitectónico que visitar, pero aprovechamos el día y el terreno favorable hasta Amposta, dejando el paseo por Tortosa para la vuelta. En la salida del puente de hierro que cruza el río Ebro aparecen los hitos rojos marcando la ruta, siguen la orilla del río y conectan con un carril bici paralelo al Canal del Ebro hasta las cercanías de Amposta, entrando en la población por el magnífico puente colgante, cerrando un día de bikepacking fabuloso por el reino fluvial del Baix Ebre.
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Fabulous views of the river and the islets, which decorate its bed. It's time to get off the bike and enjoy an extraordinary landscape.
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There are 10 curated no-traffic gravel bike trails around Corbera D'Ebre in this guide, offering a variety of distances and elevations to explore the Terra Alta region away from cars.
The region offers diverse terrain, from the flat expanses of the Ebro Delta to the more challenging ascents of surrounding mountain ranges like Cavalls and Pàndols de Cardó. You'll find extensive networks of greenways, rural tracks, and quiet local roads, perfect for gravel biking. Many routes, while generally considered 'easy' for mountain biking, feature 'difficult' sections due to elevation changes, so be prepared for varied surfaces.
Yes, many of the gravel routes in the area are circular, allowing you to start and end in the same location. For example, you could try the challenging Via Verde de la Terra Alta – Bot Station Bar (Railbus) loop from Antiga Estació de Prat de Comte, which covers over 70 km, or the shorter Via Verde de la Terra Alta – View of the Ports Mountains loop from Gandesa.
The region is rich in history. You can explore the poignant Poble Vell (Old Town) of Corbera D'Ebre, a preserved ghost town from the Spanish Civil War. While not directly on a specific route in this guide, it's easily accessible and offers a unique historical experience. Additionally, routes like the Castle of Móra d’Ebre – Sant Jeroni Hermitage loop from Ascó will take you past significant landmarks.
Absolutely! The region is part of the Terres de l'Ebre UNESCO Biosphere Reserve. You'll find stunning natural beauty, including the Ebro River, diverse ecosystems, and Mediterranean forests. Highlights include the Via Verde de la Terra Alta and the Val de Zafán Greenway, which offer scenic rides. Don't miss Fontcalda, a natural monument known for its thermal springs, or the impressive Old railway viaduct.
The Mediterranean climate makes Corbera D'Ebre enjoyable for gravel biking for much of the year. Spring and autumn generally offer the most pleasant temperatures for longer rides. Summers can be hot, especially in July and August, so early morning or late afternoon rides are recommended during these months. Winters are mild, making it a good option for off-season cycling.
While many routes in this guide are rated 'difficult' due to elevation, the greenways and rural tracks often provide smoother, less challenging sections suitable for families. The Via Verde de la Terra Alta, for instance, is a former railway line converted into a greenway, offering a relatively flat and traffic-free experience in parts, ideal for a relaxed family outing.
Many of the rural tracks and greenways in the Corbera D'Ebre area are suitable for cycling with dogs, provided they are well-behaved and on a leash where necessary. Always check local regulations for specific nature reserves or protected areas you plan to enter, as rules may vary. Ensure you carry enough water for both yourself and your dog, especially on longer rides.
Parking is generally available in the towns and villages that serve as starting points for many routes, such as Gandesa, Ascó, or Batea. Look for public parking areas, often near town centers or trailheads. For example, if you're planning to ride the Meander of Flix Trail – Ebro Nature Trail loop from Ascó, you'll find parking options within Ascó.
The area is highly rated by the komoot community, with an average score of 4.9 stars. Reviewers often praise the tranquility of the routes, the stunning natural landscapes of the Ebro Delta and surrounding mountains, and the unique historical insights offered by sites like the Poble Vell. The extensive network of quiet rural roads and greenways is particularly appreciated for providing a true 'no traffic' gravel biking experience.
Yes, several routes pass through or near small towns and villages where you can find cafes, restaurants, and local shops. For example, the Via Verde de la Terra Alta – Bot Station Bar (Railbus) loop explicitly mentions the Bot Station Bar (Railbus), a popular stop for cyclists. The Terra Alta region is also known for its wineries, offering unique opportunities to combine cycling with local gastronomy.


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